¿TIENE MI HIJO/A ALTAS CAPACIDADES?

Las altas capacidades son un mundo muy complejo e identificarlas adecuadamente no es una tarea nada sencilla. Pero si tienes la sospecha de que tu hijo o hija las posee, aquí te dejamos información que te puede ayudar a despejar ciertas dudas.

Eso sí, te recomendamos que acudas a tu centro educativo o a un especialista competente en la materia para asesorarte de una manera profesional.

¿Qué son?

Las altas capacidades son un término que se usa para referirse a las personas que tienen un potencial intelectual muy superior al de la media. Pero no se trata solo de tener un cociente intelectual alto, sino también de tener otras características, tales como creatividad, curiosidad, motivación y sensibilidad.

Tipologías

Existen diferentes tipologías de altas capacidades, según los criterios que se usen para identificarlas y las habilidades e intereses que presenten las personas.

Algunas de las tipologías más comunes son:

Superdotación

Personas que tienen una capacidad global y excepcional para el aprendizaje, que combina una inteligencia elevada, una creatividad alta y una implicación en la tarea.

Talento

Personas que destacan en una o varias áreas específicas del conocimiento, como por ejemplo el verbal, el lógico-matemático, el espacial, el social, el musical o el deportivo.

Creatividad

Personas que tienen una gran capacidad para generar ideas nuevas y originales, resolver problemas de forma innovadora y aplicar el conocimiento de forma novedosa.

Precocidad

Personas que tienen un desarrollo más rápido que el resto de individuos de su misma edad, lo que les permite aprender más rápido y antes que sus compañeros. Esta tipología suele ser transitoria y puede evolucionar hacia otras.

Doble excepcionalidad

Personas que tienen altas capacidades junto con otras necesidades educativas especiales, como por ejemplo dificultades de aprendizaje, trastornos del desarrollo o discapacidad.

Autonomía en el aprendizaje

Personas que tienen una gran capacidad para aprender de forma independiente, autodirigida y autorregulada, sin necesidad de un gran apoyo externo.

Hay que tener en cuenta que estas tipologías no son excluyentes ni fijas, sino que pueden variar según el contexto, la edad y la intervención educativa que reciban las personas con altas capacidades.

Rasgos identificativos

No existe un único rasgo identificativo que nos pueda dar una pista sobre si un niño tiene alta capacidad o no, sino que se trata de un conjunto de características que pueden variar según el tipo de alta capacidad, la edad, el contexto y la personalidad del niño. Sin embargo, algunos de los rasgos más comunes que suelen presentar los niños con alta capacidad son los siguientes:

  • Tienen unas habilidades cognitivas que implican una alta capacidad de razonamiento, fluidez verbal, agilidad mental, atención, memoria y concentración.
  • Son creativos, con alto nivel de imaginación que nos permiten explorar diferentes ideas.
  • Pueden ser hipersensibles y emocionalmente muy intensos.
  • Presentan asincronía entre lo mental y lo emocional.
  • Suelen ser enérgicos y activos.
  • Tienden a cuestionar cualquier autoridad, bien la de los padres o la de los maestros.
  • Pueden mostrar gran resistencia a las instrucciones o aportaciones de los demás.
  • Exigen mucho de ellos mismos y de los demás.